Escribir

Marcelo Mazza
2 min readDec 28, 2021

Escribir me sirve para de repente volar, estirarme y reducirme. Todo eso junto. Como abrir una puerta mental que ni sabías que existía pero está ahí.

Es la puerta que te va a sacar del laberinto.

Escribir me envicia como si fuera una adicción más. Las ganas de preñar la hoja en blanco y que vaya engendrando todas estas palabras.

Jugar a ser Dios y Diablo.

A veces soy este, sentado en una silla Eames igual a todas las otras sillas Eames que dan vuelta la ciudad. Me pesan los anteojos sobre la nariz.

A veces soy alguien que nunca existió pero existe cuando vos leés.

Vení unite a mí en las palabras.

A veces me canso de todo pero nunca de escribir.
Porque escribir es decir.

Y si no decís, te morís.

Se pudren, adentro, las palabras no dichas, así dicen, yo no sé,
mejor me cayo.

Una vez conocí a alguien, me acuerdo como si fuera hoy. Una anciana sentada, la vereda en la avenida. La gente pasa y nadie mira. Las arrugas en el rostro infinito.

Oh los rostros en arrugas infinitas.

Mi abuela todas las abuelas.

Contaba una historia loca que no entendí.

Me perdí y nunca publiqué esto. Lo voy a publicar ahora.

Y así,
Lo Hizo.

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